20 recetas fáciles con merluza para toda la familia. Desde clásicos hasta ideas originales, descubre cómo cocinar merluza de forma rápida y deliciosa.
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Las recetas con merluza son una opción perfecta para quienes buscan platos sabrosos, saludables y versátiles. Este pescado blanco es ligero, fácil de cocinar y combina con casi cualquier ingrediente, por lo que se adapta a todo tipo de preparaciones. Ya sea en versión rápida para el día a día, en salsas tradicionales, en platos más elaborados o en opciones pensadas para los más pequeños, hay una receta de merluza para cada ocasión.
Desde la clásica merluza en salsa verde o a la marinera, hasta ideas más originales como hamburguesas de merluza o pasteles salados, este pescado es la estrella en un sinfín de recetas. Es una fuente de proteínas de alta calidad y baja en grasas, lo que lo convierte en una alternativa ideal tanto para comidas ligeras como para platos más festivos. Además, su sabor suave lo hace perfecto para introducir el pescado en la alimentación de los niños sin problemas.
En esta selección encontrarás 20 formas deliciosas de cocinar merluza, divididas en recetas rápidas, tradicionales, especiales para ocasiones especiales, cenas ligeras y opciones adaptadas a los más pequeños. ¿Listo para descubrir nuevas maneras de disfrutar este pescado? Aquí tienes todas las recetas:
La primera vez que probé una merluza a la plancha bien hecha fue en un pequeño restaurante de Santander, casi pegado al muelle. El camarero la sirvió casi sin presentación: un trozo de pescado dorado, con la marca de la plancha marcada como un tatuaje, sin más adorno que un limón partido por la mitad y una ensalada como acompañamiento.
La merluza, especialmente la del Cantábrico, es considerada uno de los pescados más versátiles de nuestra gastronomía. Con un contenido proteico superior al 16% y menos de un 2% de grasas, representa una opción nutricional excepcional. Su bajo aporte calórico, unido a una alta concentración de vitaminas del grupo B, la hace especialmente recomendable en dietas equilibradas y para deportistas.
¿Quieres descubrir cómo convertir un simple trozo de pescado en un plato que habla por sí solo? La plancha no perdona: o haces las cosas bien o el pescado te delata en cada bocado. Mira cómo se hace paso a paso una merluza a la plancha perfecta:
Si hay una forma infalible de hacer que los niños coman pescado sin que pongan pegas, es preparándolo rebozado. La merluza rebozada es una opción perfecta para los más pequeños: suave, sin espinas y con un exterior dorado y crujiente que la hace irresistible. En casa siempre ha sido un éxito, especialmente cuando se acompaña con una guarnición sencilla y una salsa suave para mojar.
Este plato es una forma estupenda de introducir el pescado para niños, ya que la merluza es rica en proteínas y muy fácil de digerir. Para conseguir un rebozado ligero y crujiente, basta con pasar los lomos de pescado por harina y huevo batido antes de freírlos en aceite bien caliente. Si se busca una opción más saludable, se pueden hornear o hacer en la freidora de aire, logrando un resultado igual de delicioso pero con menos grasa.
Para que la merluza rebozada sea aún más apetecible, se puede acompañar con una ensalada suave, unas verduras al vapor o unas patatas asadas. También se le puede dar un toque divertido sirviéndola con una salsa casera de yogur o una mayonesa ligera.
En mi casa, la merluza al horno era cosa de domingo. Nada de prisas ni fuegos rápidos, sino ese ritual lento donde el pescado se transforma mientras el olor va llenando toda la casa, haciendo que todos empiecen a rondar la cocina con la misma curiosidad de un gato esperando su momento.
Científicamente, la cocción al horno conserva mejor los nutrientes del pescado que otros métodos. La merluza mantiene intacto su perfil proteico, con un 16-18% de proteínas de alto valor biológico, reduciendo la pérdida de principios activos que ocurre en otras técnicas de cocinado. Sus aminoácidos esenciales y su bajo contenido graso la convierten en un alimento ideal para una alimentación saludable y equilibrada.
Pero más allá de los datos, cocinar merluza al horno es casi un arte. Un juego de temperaturas, de tiempos, de ingredientes que se funden en el mismo espacio. ¿Quieres aprender a convertir un trozo de pescado en una experiencia gastronómica?
El papel de aluminio o el pergamino pueden ser los grandes aliados de un buen cocinero. Con la merluza en papillote, un trozo de pescado se transforma en un plato donde cada ingrediente cuenta su propia historia, sin perder ni una gota de su sabor original.
La merluza es un pescado con un perfil nutricional privilegiado: alto contenido proteico, bajo en grasas y con menos de 100 calorías por cada 100 gramos. El método de cocción en papillote maximiza estos beneficios, conservando hasta un 90% de sus nutrientes y minerales, lo que lo convierte en una opción ideal para dietas saludables.
Preparar una merluza en papillote es más fácil de lo que parece. Un juego de texturas, de aromas contenidos, donde cada sobre guarda la promesa de un almuerzo delicioso. ¿Preparado para descubrir el secreto?
En casa, la merluza en salsa verde siempre ha sido sinónimo de domingos en familia. Mi madre la preparaba con ese toque inconfundible que solo da la experiencia: la salsa justa, el punto perfecto del pescado y un aroma que nos hacía llegar a la mesa antes de que llamaran. No había prisa, solo ganas de mojar pan y repetir.
Este plato es un clásico de la cocina vasca, donde el pescado se guisa en una salsa verde ligera a base de ajo, perejil y caldo, con el inconfundible toque de las almejas y los guisantes. Su origen se remonta a las cocinas tradicionales del norte de España, donde la merluza es un ingrediente estrella. Además, es un pescado magro, rico en proteínas y bajo en grasas, lo que lo convierte en una opción saludable sin renunciar al sabor.
Lograr esa salsa verde brillante y llena de sabor no tiene mucho misterio, pero sí su truco: un buen fumet, perejil fresco y la paciencia justa para ligar la salsa sin prisas. Si quieres aprender a preparar este clásico en casa, aquí tienes la receta paso a paso:
Si hay un plato que me transporta directamente a Galicia, es la merluza a la gallega. Recuerdo la primera vez que la probé en un pequeño restaurante costero, con vistas al Atlántico y ese aroma inconfundible del pimentón mezclado con el aceite de oliva. No había artificios, solo buenos ingredientes y una cocina que respeta la esencia de cada producto. Desde entonces, cada vez que la preparo en casa, intento replicar aquel sabor que me conquistó a la primera.
Este plato es un emblema de la gastronomía gallega, donde la merluza se cuece suavemente junto a patatas y se acompaña con una ajada tradicional, hecha con ajo dorado, pimentón y aceite de oliva. Es un ejemplo perfecto de la cocina sencilla pero con carácter, donde la calidad del pescado lo es todo. Además, la merluza es una fuente excelente de proteínas y ácidos grasos saludables, lo que la convierte en una opción equilibrada y nutritiva.
El secreto de una buena merluza a la gallega está en la cocción: el pescado debe quedar jugoso, las patatas en su punto y la ajada con ese equilibrio perfecto entre ajo, aceite y pimentón. Si quieres prepararla en casa y disfrutar de todo su sabor, aquí tienes la receta detallada:
La merluza a la marinera es un plato que siempre impresiona en la mesa, pero en realidad es más fácil de hacer de lo que parece. Su secreto está en la combinación perfecta de ingredientes: una salsa con el toque justo de ajo y vino blanco, el sabor del mar aportado por las almejas y, por supuesto, una merluza tierna que se deshace en cada bocado. Es de esas recetas que parecen sacadas de un buen restaurante, pero con el encanto de la cocina casera.
Esta preparación tiene su origen en la tradición pesquera del norte de España, donde los marineros cocinaban el pescado recién capturado con los ingredientes que tenían a mano. Gracias a su sencillez y a su intenso sabor, se convirtió en un clásico de la gastronomía. Además de deliciosa, es una opción equilibrada y nutritiva, ya que la merluza es rica en proteínas y baja en grasas, mientras que el marisco le aporta un extra de minerales y sabor.
Para que esta receta quede en su punto, es clave no pasarse con la cocción del pescado y dejar que la salsa reduzca hasta alcanzar la textura ideal. Un buen pan es el mejor acompañante, porque seguro que querrás mojar en cada cucharada. ¿Te animas a prepararla? Aquí tienes la receta con todos los detalles:
La merluza a la vasca es de esos platos que representan a la perfección la cocina del norte de España: sencilla, con ingredientes de calidad y llena de sabor. Este guiso combina la suavidad de la merluza con el toque fresco del perejil, el punto de las almejas y la textura de los espárragos y los guisantes, logrando un equilibrio perfecto. Es un plato que ha pasado de generación en generación, manteniéndose fiel a su esencia sin necesidad de grandes artificios.
Originaria del País Vasco, esta receta se ha convertido en un clásico dentro y fuera de su tierra. Su preparación respeta el producto al máximo, permitiendo que la merluza conserve toda su jugosidad al cocinarse en una salsa ligera a base de caldo de pescado, ajo y vino blanco. Además de su exquisito sabor, es un plato saludable y equilibrado, con proteínas de alta calidad y muy poca grasa, ideal para cualquier ocasión.
Para conseguir una merluza a la vasca perfecta, el truco está en ligar bien la salsa y en no pasarse con la cocción del pescado. Con un buen pan para acompañar, el éxito está asegurado. ¿Quieres probarla? Aquí tienes la receta paso a paso:
La primera vez que probé la merluza en salsa de piquillo, no tenía grandes expectativas… hasta que di el primer bocado. La combinación de la suavidad del pescado con el toque ligeramente dulce y ahumado de los pimientos me sorprendió por completo. Desde entonces, se ha convertido en una de mis recetas favoritas cuando quiero algo diferente pero sin complicarme demasiado en la cocina.
Esta receta es una versión moderna de los tradicionales guisos de pescado, donde la salsa toma protagonismo sin opacar el sabor de la merluza. Los pimientos del piquillo, originarios de Navarra, aportan un color vibrante y un sabor único que se potencia con un buen sofrito de ajo y cebolla, un toque de nata o caldo, y un chorrito de vino blanco. El resultado es una salsa cremosa y llena de matices, perfecta para acompañar el pescado sin enmascararlo.
El secreto para que la merluza quede jugosa es cocinarla en su punto justo y dejar que la salsa la envuelva sin restarle protagonismo. ¿Te animas a probar esta deliciosa combinación? Aquí tienes la receta con todos los detalles:
La merluza rellena es de esos platos que siempre impresionan cuando llegan a la mesa. Puede parecer una receta elaborada, pero en realidad es más sencilla de lo que parece, y lo mejor es que se puede personalizar con distintos rellenos según el gusto de cada uno. Desde marisco hasta verduras o incluso jamón y queso, este plato convierte un pescado suave y delicado en una opción festiva y deliciosa.
Este tipo de preparaciones son muy populares en la gastronomía española, especialmente en celebraciones y comidas especiales. La merluza, al ser un pescado de sabor suave, combina a la perfección con una gran variedad de ingredientes, absorbiendo los matices sin perder su esencia. Además, es un alimento rico en proteínas y bajo en grasas, lo que lo convierte en una opción equilibrada para cualquier menú.
Para que la merluza rellena quede perfecta, es clave elegir un buen pescado fresco y sellarlo bien para que el relleno no se escape. Con una buena guarnición de patatas al horno o una salsa ligera, el éxito está asegurado. Aquí tienes la receta con todos los detalles:
Nunca había pensado en rellenar calabacines con pescado hasta que un día, por pura improvisación, lo probé con merluza. Tenía unos lomos en la nevera y ganas de algo ligero pero sabroso, así que mezclé el pescado con un sofrito de cebolla, ajo y un poco de nata… y vaya descubrimiento. Desde entonces, los calabacines rellenos de merluza se han convertido en una de mis recetas favoritas para comer bien sin complicaciones.
Esta receta es una opción equilibrada y nutritiva, perfecta para quienes buscan una comida ligera pero con mucho sabor. El calabacín aporta frescura y una textura suave que combina de maravilla con la melosidad de la merluza. Además, se pueden añadir otros ingredientes como gambas, queso o hierbas aromáticas para potenciar aún más el sabor. Al hornearlos, los sabores se integran a la perfección y el resultado es un plato delicioso sin necesidad de salsas pesadas.
El truco para que los calabacines rellenos queden en su punto es vaciarlos sin romperlos y hornearlos el tiempo justo para que se mantengan tiernos pero firmes. ¿Te animas a prepararlos? Aquí tienes la receta con todos los detalles:
La primera vez que oí hablar sobre la merluza en salsa de cacahuetes, me pareció una combinación curiosa. Acostumbrado a ver este fruto seco en recetas asiáticas o en salsas para carnes, no imaginaba cómo encajaría con un pescado tan delicado como la merluza. Pero después de probarlo, entendí que el toque cremoso y ligeramente dulce del cacahuete realza su sabor de una forma sorprendente.
Esta receta fusiona lo mejor del mar con el inconfundible aroma del cacahuete, un ingrediente muy utilizado en la cocina africana y latinoamericana. La salsa suele prepararse con una base de cebolla, ajo, caldo de pescado y, por supuesto, cacahuetes, que aportan un sabor lleno de matices. A pesar de lo inusual que pueda parecer, la combinación es equilibrada, y además, el cacahuete añade proteínas, grasas saludables y un extra de energía al plato.
Para que la merluza quede perfecta en esta receta, es clave no cocinarla en exceso y dejar que la salsa se impregne bien sin opacar su sabor. Un toque de cilantro o lima puede darle un contraste fresco espectacular. ¿Te animas a probarla?
La crema de merluza, tomate y huevo es uno de esos platos que reconfortan al primer bocado. Suelo prepararla cuando quiero algo ligero pero con sabor, perfecta para esos días en los que el cuerpo pide una comida calentita y casera. La combinación de la suavidad de la merluza, la acidez del tomate y la cremosidad del huevo batido le da una textura espectacular, ideal para mojar pan o simplemente disfrutar con cuchara.
Esta receta recuerda a las sopas marineras tradicionales, pero con un toque más delicado y cremoso. La merluza aporta proteínas de calidad sin exceso de grasa, mientras que el tomate le da un punto ligeramente ácido que equilibra el conjunto. El huevo, al incorporarse al final, le da esa textura aterciopelada que convierte la crema en una opción nutritiva y deliciosa. Además, es una gran manera de aprovechar restos de pescado y hacer un plato completo sin complicaciones.
Para que quede perfecta, es importante cocinar el pescado en su punto justo y triturar bien la crema para lograr una textura suave. Un toque de perejil fresco o un chorrito de aceite de oliva al final puede marcar la diferencia. Aquí te dejo la receta paso a paso
Si hay una receta que nunca falla con los más pequeños, son los nuggets de merluza. Son crujientes, sabrosos y perfectos para que el pescado pase desapercibido sin que nadie proteste. Pero si además queremos incluir más verdura en su dieta sin que se den cuenta, una gran alternativa son los nuggets de merluza y calabacín. El calabacín aporta jugosidad y una textura más tierna, haciendo que el resultado sea aún más irresistible.
Los nuggets caseros tienen la ventaja de que podemos hacerlos con ingredientes de calidad, sin conservantes ni frituras excesivas. Se pueden preparar con merluza fresca o congelada, triturando el pescado con ajo, perejil y un toque de queso para potenciar el sabor. En la versión con calabacín, solo hay que añadirlo rallado a la mezcla, logrando una textura más suave y una dosis extra de verduras sin que nadie lo note. Para un rebozado crujiente, se pueden empanar con pan rallado, panko o incluso copos de maíz triturados.
El truco para que queden perfectos es hornearlos o hacerlos en la freidora de aire para que queden dorados sin exceso de grasa. Se pueden acompañar con una salsa casera de yogur o un poco de guacamole para hacerlos aún más apetecibles.
El pastel de merluza es una de esas recetas que siempre vienen bien, ya sea para una comida especial o para dejar preparado con antelación y disfrutar sin prisas. Su textura suave y su sabor delicado lo hacen perfecto para toda la familia, y lo mejor es que se puede tomar tanto frío como templado. Si quieres darle un toque extra de sabor, la versión de pastel de merluza con gambas es una alternativa espectacular: el marisco aporta un punto más intenso que combina a la perfección con la merluza.
Este tipo de pasteles de pescado son muy típicos en la cocina española y francesa, y tienen la ventaja de ser fáciles de hacer y bastante versátiles. La base suele llevar merluza cocida y desmenuzada, huevos, nata o leche evaporada y un sofrito de cebolla y ajo para darle más profundidad al sabor. En la versión con gambas, se añaden trocitos de marisco salteados previamente, logrando un resultado aún más sabroso y jugoso. Además, es una receta equilibrada, rica en proteínas y perfecta para acompañar con una ensalada fresca o una salsa ligera.
El secreto para que el pastel quede bien cuajado pero cremoso está en el horneado al baño maría, que le da una textura sedosa y evita que se reseque. Puedes servirlo con una mayonesa casera, una salsa rosa o simplemente con un chorrito de limón.
Si estás buscando una manera original y sabrosa de comer pescado, la hamburguesa de merluza es una opción que no falla. Es ligera, jugosa y muy versátil, perfecta para quienes quieren disfrutar de una comida rica sin recurrir siempre a la carne. Además, es ideal para los más pequeños, ya que su textura suave y su rebozado dorado la hacen mucho más atractiva que un filete de pescado a la plancha.
Esta receta es muy fácil de preparar y permite jugar con distintos ingredientes. La base es una mezcla de merluza desmenuzada con ajo, perejil, pan rallado y huevo, que le da la consistencia justa sin que quede seca. Se pueden añadir especias, queso o incluso un poco de mostaza para potenciar el sabor. Lo mejor es que se pueden cocinar a la plancha, al horno o incluso en la freidora de aire para conseguir una textura crujiente por fuera y tierna por dentro.
Ingredientes: 3 filetes grandes de merluza; 1 cebolla roja pequeña (o 1 cebolleta); 1 diente de ajo; 1 cucharada de perejil muy picadito; 1 huevo; 2 cucharadas de pan rallado; Sal; Pimienta; Para acompañar: panecillos, rúcula, tomate, cebolla roja y salsas al gusto.
Preparación:
En primer lugar, para preparar estas deliciosas hamburguesas de merluza, comenzamos picando finamente los filetes de pescado y los colocamos en un bol. Luego, procedemos a trocear en pequeños trozos la cebolla, el ajo (sin el germen) y el perejil, y los añadimos al mismo bol. También incorporamos el huevo, el pan rallado, la sal y la pimienta, mezclando todos los ingredientes de manera uniforme.
Una vez que todos los ingredientes están bien combinados, formamos cuatro bolas y las aplanamos sobre papel film o papel de horno. Para darles una forma perfecta, si disponemos de moldes redondos, como los utilizados para hacer huevos a la plancha, son ideales para dar forma a las hamburguesas.
Luego, cocinamos las hamburguesas en una sartén con un hilo de aceite hasta que estén doradas y cocidas en su interior. Finalmente, servimos cada hamburguesa en un pan de hamburguesa, acompañadas de rúcula, rodajas de tomate y aros de cebolla. Para dar el toque final, aliñamos las hamburguesas con yogur, ketchup, mostaza o las salsas para hamburguesas de nuestra elección, disfrutando así de una comida deliciosa y casera.
Cuando los bebés empiezan a probar nuevos sabores, es importante ofrecerles comidas suaves, equilibradas y fáciles de digerir. El puré de merluza y calabacín es una opción perfecta, ya que combina la proteína de calidad del pescado con la textura ligera y digestiva del calabacín. Su sabor es suave, lo que lo hace ideal para los más pequeños que están descubriendo nuevos alimentos sin rechazar sabores fuertes.
La merluza es un pescado blanco con bajo contenido en grasa y rico en proteínas, mientras que el calabacín aporta fibra, agua y vitaminas, ayudando a una digestión más ligera. Además, al cocinar ambos ingredientes al vapor o hervidos, se conservan mejor sus nutrientes y se logra una textura perfecta para los bebés. Para darle un extra de cremosidad, se puede añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra antes de triturarlo.
Este puré se puede hacer más o menos espeso según la etapa del bebé, añadiendo más caldo de cocción si es necesario. También es una excelente base para introducir otros ingredientes, como patata o zanahoria, a medida que el bebé crece.
Cuando se trata de preparar pescado para niños, la clave está en lograr un sabor suave y una textura agradable. La merluza con salsa de yogur es una opción ligera y cremosa que encanta a los más pequeños sin necesidad de salsas pesadas. El yogur le da un toque fresco y suave, ayudando a que el pescado quede más jugoso y fácil de comer.
La merluza es uno de los pescados blancos más recomendados para los niños, ya que tiene un sabor delicado, pocas espinas y es fácil de digerir. La salsa de yogur, preparada con yogur natural sin azúcar, un chorrito de limón y un toque de hierbas como el cebollino o el perejil, aporta cremosidad sin enmascarar el sabor del pescado. Además, esta receta se puede acompañar con verduras al vapor o arroz, creando un plato completo y equilibrado.
Para que la merluza quede perfecta, lo mejor es cocinarla al vapor, al horno o a la plancha con un poco de aceite de oliva, evitando frituras que puedan hacerla más pesada. La salsa de yogur se añade al final, justo antes de servir, para mantener su frescura:
Como ves, la merluza es un ingrediente tan versátil que se adapta a cualquier ocasión, desde comidas rápidas hasta platos más elaborados para sorprender. Con estas 20 recetas con merluza, tienes opciones para cada momento, ya sea una cena ligera, un guiso tradicional o una forma divertida de introducir el pescado a los niños.
Anímate a probar diferentes preparaciones y encuentra la que más te guste. Ya sea al horno, en salsa, rebozada o en versión creativa, este pescado siempre es un acierto. ¡Elige tu receta favorita y ponte manos a la obra!
¿Te ha picado la curiosidad y quieres seguir explorando el delicioso mundo de la merluza? ¡Genial! Te invito a darte un paseo por nuestra selección de comidas o cenas con merluza. Aquí encontrarás de todo: desde esos platos de merluza que nos recuerdan a la cocina de la abuela, hasta ideas súper creativas para sorprender a tus invitados. Seguro que encuentras tu próxima receta favorita: